viernes, 7 de diciembre de 2012

Caldero de manitas de cerdo y costillas en salsa de almendra

Una de las ventajas de estar en el pueblo es poder  hacer comidas en caldero y guisadas en fuego de leña.  Hacia meses que no hacía unas manitas de cerdo en salsa de almendra, ultimamente las comíamos a la brasa o en el horno, pero hoy tenía comida familiar e hice un buen caldero. Al haber niños le añadí unas butifarras al guiso.  Las fotografías corresponden a un guiso para 8 personas:


Ingredientes:

4 manitas de cerdo enteras y cortadas por la mitad
1 Kilo de costilla de cerdo en trozos grandes
1/2 kilo de butifarra "de pages"
3 Cebollas grandes
2 hojas de laurel
Pimienta en grano
2 Ramas de romero fresco
2 tomates de colgar maduros
1 cabeza de ajos
100 gr. de almendras crudas 
4 rodajas pequeñas de pan para freír
Ramas de perejil fresco
150ml. Aceite de oliva extra virgen
Sal común
2 sobres de azafrán


Para el caldo:  
2 Puerro
2 zanahorias
1 rama de apio
Manitas de cerdo
1 hueso de jamón


Empezamos por hacer el caldo en el que herviremos las manitas. En una olla bien honda echamos 3 litros de agua, una cucharadita de postre de sal, las manitas de cerdo, el hueso de jamón y las verduras y dejamos hervir hasta que las manitas esten tiernas. Una vez cocidas colamos el caldo y reservamos para añadir al guiso, si queda muy espeso rebajarlo con un poco de agua.

Hacemos la picada: Asamos los dos tomates, pelamos y reservamos. Pelamos y freímos los ajos, en el mismo aceite freímos las almendras y las rodajas de pan.  


En un mortero picamos las almendras con los ajos y el perejil, a media picada le añadimos el pan y por ultimo los tomates asados. Reservamos.


Pelamos y cortamos la cebolla en trozos medianos. Troceamos las hojas de laurel.


Una vez todos los ingredientes listos es el momento  de empezar a preparar el caldero de manitas de cerdo.


Salamos las costillas. En un caldero echamos el aceite y sofreímos la costilla y las butifarras. 


Una vez estén fritas retiramos del caldero y reservamos.


En el mismo aceite que hemos hecho la carne le echamos las ramas de romero, dejamos que coja aróma el aceite y antes de que se queme retiramos del aceite. Le echamos la cebolla con las hojas de laurel y las bolas de pimienta negra. Dejamos que se vaya sofriendo hasta que la cebolla este bien sofrita.


Volvemos a echar en el caldero la costilla y la butifarra, le damos unas vueltas.


Añadimos un poco de caldo a la picada del mortero para que se nos disuelva luego mejor en el guiso.


Cubrimos la costilla y la butifarra con el caldo de hervir las manitas de cerdo. Dejamos que se vaya haciendo poco a poco durante unos 40 minutos. Pasado ese tiempo echamos el azafrán y añadimos las manitas de cerdo al caldero.


Añadimos la picada a la cazuela y dejamos que se vaya terminando de cocinar por unos 15 minutos.  Rectificamos de sal y vigilamos que no se nos queme el caldo al echar la picada, si es necesario le añadimos un poco más de caldo.


Una vez este listo retiramos del fuego y dejamos reposar unos 10 minutos.


Y ya tenemos un caldero de manitas de cerdo y costilla de cerdo en salsa de almendras. Ya solo nos queda servir.



Tener un buen pan a mano... 

Apuntes:
-Si se quiere "adelantar" trabajo se pueden hervir las patas el día anterior o comprarlas ya hervidas. Solo tener en cuenta de tener un caldo de carne y verduras.
-Las butifarras son opcionales, las añadí al haber niños y gente mayor.
-Es un plato calorico por lo que el mejor acompañante es una sencilla ensalada de lechuga, tomate y cebolletas.
-Guisar en un caldero es algo que solía hacer mi abuela en el campo y en casa procuro recuperar esos guisos en leña siempre que es posible.

Recomendación de vino:  Para acompañar este guiso bebimos un Rioja, Crianza 2008 de Cune. Su precio aproximado 6-7€

Muy buen provecho.

sábado, 24 de noviembre de 2012

Mejillones de roca al vino Txakoli

En uno de nuestros viajes por el norte de Francia (Normandia, Bretaña...) degustamos la gastronomía francesa y entre ellas  algunas formas de preparar los mejillones de roca, a las finas hierbas, con nata, verduras... pero una que nos encanto por su suavidad era al vino blanco. Es una receta sencilla, facil de realizar y una exquisitez si usamos productos de calidad. Como siempre adapté la receta a productos de nuestra tierra, como el vino blanco Txakoli. 

  
Ingredientes para 4 personas:

1 kg. mejillones de roca frescos 
200 ml. de vino blanco Txakoli
5 cebollas francesas chalotas 
6 dientes de ajo
Ramas de perejil
1 hoja de laurel seca o 1/2 si es fresca
40 ml. de aceite de oliva extra virgen
Pimienta negra recién molida
Sal común 


Empezamos por limpiar bien los mejillones, ponemos en un bol grande los mejillones cubiertos de agua y sal durante una media hora, luego los vamos lavando uno por uno rascando la cascara y quitando los "hilos". Volvemos a lavar bien, escurrimos y reservamos. 


Pelamos y picamos en trozos pequeños las chalotas. Pelamos los ajos y los picamos junto a las hojas de perejil.


En una cazuela echamos el aceite de oliva y todavía en frío se le echa las cebollas junto al laurel, con el fuego bajo se va removiendo hasta que la cebolla se vuelve transparente.


Añadimos la picada de ajo y perejil con un poco de sal y dejamos que se vaya haciendo unos dos minutos removiendo continuamente.


Echamos el vino blanco y la pimienta negra y dejamos que reduzca el vino.


Echamos los mejillones le damos unas vueltas para que se mezclen bien y subimos la fuerza del fuego.


Tapamos la cazuela y dejamos que se vayan abriendo los mejillones, unos 3-4 minutos aproximadamente, esto dependera de la fuerza del fuego y lo grandes que sean los mejillones.


Una vez abiertos los retiramos del fuego y dejamos reposar 5 minutos.


Servimos en cazuelitas, bols o platos individuales ya que les vamos a echar el jugo de su cocción.


Apuntes:
- El vino que usé es un vino blanco txakoli, pero puede usarse cualquier vino blanco seco igual que un poco de sidra o cava.
-Los mejillones de roca son de criadero ya que están prohibidos cogerlos directamente de su habite natural, estos son de bateas, los hay del Delta del Ebro o Gallegos.
-Es una receta muy sencilla de elaborar y otra forma diferente de comer mejillones que no sean a la marinera o al vapor.
-La salsa queda muy suave, tanto que pueden comer los niños sin problema.

Tener un buen pan para mojar en la salsa, esta exquisita!

Recomendación de vino: El vino que puse en la receta bien fresco. Un Txakoli de D.O. que descubrimos en nuestro último viaje por tierras vascas, Txakoli Gurrutxaga Blanco, su precio 8€ aproximadamente. 

Muy buen provecho.

viernes, 23 de noviembre de 2012

Katsu-karē カツカレー Arroz con curry japonés y filete de pollo empanado

Esta receta Katsu-karē (en japonés カツカレー ) arroz con curry y filete de pollo empanado la sacó mi hijo Ferrán de la gastronomía japonesa. La hicimos por primera vez este verano entre los dos durante las vacaciones en el pueblo. Hemos intentado mantenerla lo más fiel posible pero con la forma e ingredientes encontrados en Barcelona. Hay tiendas especialistas en productos asiáticos y allí se compró el curry. Espero os guste.


Ingredientes para 4 personas:

8 filetes de pechuga de pollo un poco gruesos
250 gr. de arroz redondo
1 pastilla de 120 gr. de concentrado de Golden Curry Sauce Mix
3 zanahorias frescas
6 patatas medianas
250 ml. de leche
3 huevos
250gr. de pan rallado
4 dientes de ajo
1 cebolleta tierna
1 litro de agua para cocer las patatas
3/4 litro de agua para el arroz
Aceite para freír las pechugas de pollo



Para empezar cortamos las pechugas en filetes, salamos. Pelamos los ajos y troceamos.


En un bol echamos la leche y añadimos las pechugas fileteadas y los ajos. Reservamos en la nevera un par de horas.


Pelamos y cortamos las patadas en trozos pequeños, pelamos las zanahorias y las cortamos en rodajas.


En una cazuela con el aceite sofreímos las patatas, le damos unas vueltas y añadimos la zanahoria. Sofreímos durante unos 3 minutos aproximadamente.


Lo cubrimos de agua y dejamos que se vayan cociendo.

Preparamos el curry, cogemos una pastilla y la troceamos.




Lo echamos en un cazo para calentar en el fuego a temperatura muy baja y le añadimos un poco del caldo de cocer las patatas.


Una vez tenemos la salsa de curry disuelta reservamos.


Mientras se terminan de cocer las patatas preparamos el arroz blanco. En una cazuela con 3/4 de litro de agua añadimos una cebolleta tierna, unas gotas de aceite de oliva y una piza de sal (pensar que la salsa curry ya lleva sal). Cuando empiece a hervir el agua añadimos el arroz, mezclamos y dejamos cocer unos 15 minutos. Escurrimos y reservamos.


Cuando las patatas y la zanahoria ya esten casi cocidas añadimos la salsa curry y sin parar de remover con mucho cuidado lo mezclamos. Tener la precaución de que el fuego este muy bajo. Dejamos que se cueza por unos 5 minutos. Apagamos el fuego y dejamos reposar mientras preparamos la carne.


Para hacer la carne empanada o rebozada batimos los tres huevos en un bol u en un plato echamos el pan rallado. Escurrimos los filetes de pollo de la leche, pasamos por el huevo batido y el pan rallado.


En una sartén con aceite freímos las pechugas de pollo y escurrimos en papel absorvente.




Con todos los ingredientes listos ya solo nos queda montar el plato del Katsu-karē カツカレー  empezando por cortar en tiras los filetes de pollo rebozado.

Primero ponemos un poco de arroz, sobre el arroz apoyamos los filetes de pollo cortado en piras y para terminar añadimos la mezcla de las patatas con la zanahoria y el curry.


Otra forma de comerlo es en un plato hondo para luego mezclar todos los ingredientes. Esto es más a gusto de cada comensal.


Apuntes:

-Hemos intentado seguir la forma de preparar el plato lo más parecido posible.
-Se suele usar también carne de cerdo pero nosotros preferimos la pechuga de pollo.
-El sabor del curry es un poco fuerte, tenerlo en cuenta para echar menos curry a la salsa.

Apunte Especial con un poco de historia:  Este curry, pese a ser un plato japonés, no es un plato originario de allí. El curry pasó de la Asia Continental a Japón gracias a la inmigración y ellos lo adaptaron haciendo más suave y en forma de salsa en lugar de especie. Se puede ver que su origen no es japonés debido a que su nombre en la lengua nipona está escrito en katakana, utilizado para las palabras extranjeras.

Muy buen provecho.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Dulce de membrillo con canela

Hacer un dulce de membrillo es mucho más fácil de lo que uno imagina. Comer un buen dulce de membrillo es una exquisitez ya sea con un poco de pan o acompañando una tabla de quesos. Sin contar que forma parte de nuestra cultura tradicional y gastronomica, antiguamente en muchas casas durante el otoño se hacía membrillo. 


Ingredientes:

Membrillos
Azúcar moreno demerara
1 rama de canela
Zumo de un limón


Primero tenemos que lavar los membrillos y pelarlos, es mejor hacerlo con un pelador de verduras ya que la piel es dura y con un cuchillo cuesta bastante.


Una vez pelados los cortamos a trozos retirando el corazón y pepitas del interior. Pesamos la cantidad de membrillo, por cada kilo de membrillo contamos 1 kilo de azúcar moreno.


Preparamos la misma cantidad de membrillo que de azúcar. En una cazuela honda colocamos el membrillo haciendo capas de membrillo y azúcar acabando con una de azúcar, esto es para que la mezcla quede más repartida. 


Le añadimos el zumo del limón y mezclamos bien. Dejamos reposar durante unas ocho horas en un lugar fresco y cubriendo la olla con un paño de algodón.


Transcurridas esas horas veremos como el azúcar se ha vuelto liquido. Le añadimos la rama de canela partida por la mitad y lo ponemos en el fuego a temperatura baja.


Vamos removiendo continuamente para que el azúcar no se pegue en el fondo de la olla, dejamos cocer durante una hora y cuarto aproximadamente hasta que el membrillo este muy blando.




Cuando este blando retiramos las ramas de canela.


En la misma cazuela trituramos con una batidora la mezcla del membrillo y el azúcar.


Volvemos a colocar en el fuego a temperatura baja y dejamos que se termine de cocer sin parar de remover,  en mi caso unos 20 minutos aproximadamente, tiene que quedar una masa muy espesa.


Preparamos los moldes que más nos gusten para poder echar el membrillo, esto ya es a gusto de cada uno, pueden ser cuencos, moldes de silicona, desmontables...  y echamos en ellos el membrillo bien caliente. Dejamos reposar como minimo unas tres horas ya que tiene que estar bien frío para poder consumir.


Si se prefiere se puede cortar directamente del molde o desmoldar en una bandeja


Y ya tenemos un dulce de membrillo casero para disfrutar junto a un poco de buen queso Idiazabal.


Apuntes:

-Los tres membrillos que use pesaban 1,400K. una vez pelados, quitados los corazones y las partes duras del interior quedo en 980 gr.
-El azúcar moreno demerara esta hecho del jugo natural de la caña de azúcar, es de color dorado y grano grueso.
-Guardar en la nevera o en un lugar fresco cubierto con papel transparente.

P.D. Recuerdo que una de las formas que lo hacía mi madre además de triturado era hervido a gajos y le añadía azúcar por encima, se lo servía como postre a mi padre y siempre lo guardaba en una pequeña olla de porcelana encima del mármol blanco de la cocina.  

Buen provecho