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domingo, 1 de junio de 2014

Tomates confitados con hierbas aromáticas

Para empezar tengo que decir que los comí por primera vez hace años en un restaurante francés como acompañante del queso, en Francia suelen servir mermelada de tomate o higo junto al queso pero no los tomates enteros. Me encantó su textura y sabor con el queso, el tomate entero no es tan dulce como una mermelada. Además de ser perfecto para el queso queda muy bien en la ensalada o sobre una pizza. La receta no es exactamente como la comimos ya que le añado hierbas aromáticas muy mediterráneas (tomillo, albahaca y romero). Es muy sencillo de elaborar y realza cualquier plato, le da un toque especial dulce-salado.


Ingredientes:
12 tomates pequeños y muy maduros (use tomates de colgar).
2 cucharas soperas de azúcar moreno o blanco
1 cuchara postre de tomillo
1 cuchara postre de romero
1 cuchara postre de albahaca
4 cucharas soperas de aceite de oliva extra virgen
Sal común


Lavar, quitar la piel con un pelador y salar los tomates. En un bol mezclar el aceite con el azúcar y las hierbas aromáticas, añadir los tomates pelaos. Mezclar bien y colocar en una fuente de horno.

Calentar el forno a 200º durante 15 minutos, colocar la fuente a media altura y dejar en el horno unos 90 minutos. El tiempo varia mucho dependiendo del grosor y la madurez del tomate. Ir mojando con un pincel los tomates con su mismo jugo. Pasado ese tiempo ya tenemos unos tomates confitados.


Se pueden comer tanto fríos como calientes, personalmente me gustan más fríos para el queso. 


Apuntes:
-Si se parte el tomate por la mitad en 40-50 minutos están listos pero quedan un poco "secos".
-Las hierbas aromáticas son al gusto de cada uno: romero, laurel, orégano, salvia, estragón...
-Si sobran tomates guardar en un tarro cubierto de aceite, de esta forma se conservan varias semanas.
-Si no tenéis pelador escaldar unos 4 minutos, escurrir y echar en un bol con agua fría para cortar la cocción. Así se quita la piel más facilmente con el cuchillo.
-Colocar sobre la pizza una vez fuera del horno para que mantengan su textura.


Muy buen provecho!

domingo, 6 de octubre de 2013

Crema de calabaza butternut

Recién estrenado el otoño uno de los frutos estrella junto a las setas, castañas, granadas, moniatos o membrillo son las calabazas. Dándole su lugar en la mesa preparé una crema de calabaza butternut, una variedad muy fina y un poco dulzona con muchas vitaminas, fibra y un aporte calórico muy bajo. Es una receta muy sencilla de elaborar. 


Ingredientes para 4 personas:

1 kilo de calabaza butternut
2 patatas medianas
3 zanahorias
1 cebolla dulce (o puerro)
5 quesitos light
Pimienta blanca
Sal común
40 ml.Aceite de oliva extra virgen


Los mejores meses para consumir esta calabaza son de octubre a diciembre. Es importante tener presente al comprarla que esta sea del peso que vamos a necesitar ya que una vez abierta es mejor consumirla en un periodo corto de tiempo para que no pierda sus vitaminas.


Vamos con la receta: Empezamos por pelar  y lavar las zanahorias, patatas y cebolla.


Troceamos las zanahorias y las cebollas.


Troceamos las patatas sin terminar de partirlas con el cuchillo, rotas, para que suelten el almidón y ayuden a espesar la crema.


Pelamos, quitamos las semillas y troceamos la calabaza en trozos un poco más pequeños que la patata.


En una cazuela honda echamos el aceite de oliva extra virgen y antes que este caliente le echamos la cebolla junto a la zanahoria y la patata.


La damos unas vueltas y añadimos la calabaza troceada.


Un par de vueltas con la cuchara de madera y cubrimos de agua.


Dejamos que llegue a ebullición y salamos. Dejamos que se cueza durante unos 30 minutos y le añadimos los quesitos.


Si vemos que queda mucho caldo retiramos un poco antes de echar los quesitos y reservamos por si luego nos queda la crema demasiado espesa.

Dejamos que los quesitos se fundan, retiramos del fuego y echamos una cucharadita de pimienta blanca. Trituramos la crema en la misma cazuela para que no se enfríe demasiado. 


Y servimos bien caliente. Si se desea se puede añadir un poco de queso rallado parmesano, Roncal... pero esta vez la hice baja en calorías.


Apuntes:
-Esta crema es muy suave tal y como la elabore, pero si se quiere subir el sabor usar los quesitos normales.
-También podéis añadir unos taquitos de pan tostado, unas tiras de jamón o panceta curada una vez servida.
-Además de usar la calabaza para cremas se usan en pasteles, magdalenas con chocolate, flan... La calabaza es una de las verduras que combinan muy bien con lo dulce.
-La calabaza butternut es tan fina que puede hacerse al horno o frita como patatas.

Buen provecho.

domingo, 21 de julio de 2013

Conserva de Pepinos en vinagre


Para empezar tengo que decir que esta conserva la ha elaborado Jose, mi marido, es un entusiasta de los encurtidos. La conserva en vinagre, o encurtido de pepinos y otras verduras de temporada fue, en el pasado, la única forma de poder comer estos alimentos en otras épocas del año. Actualmente, donde disponemos de cualquier tipo de verdura en todo momento, la conserva en vinagre es un forma de disfrutar de estos productos acompañando otra comida o un aperitivo. Aunque la forma básica de conserva, el vinagre, es común en muchos sitios, el proceso seguido o los aderezos empleados varian con la epoca o la zona. Aquí os presentamos dos formas de prepararlo, la primera basada en el método que puede encontrarse en libros de cocina tradicional americana, y el segundo mucho mas simple que se practicaba en casa. Personalmente nos quedamos con una combinación de ambos.






Ingredientes:
Pepinos (variedad de conserva)
Vinagre
Estragon
Pimienta
Sal (solo para el métido tradicional)
Azúcar (para ajustar la acidez final)
Botes de conserva




Pepinos:
La selección del tipo de pepino a usar es importante. El pepino de mesa, que comemos en ensalada, tiene una piel gruesa, oscura y como recubierta de cera que impedirá tanto la sal, como el vinagre penetrar en su interior, y por tanto conservarlos de forma adecuada.
Los pepinos para encurtido son de menor tamaño y su piel es mucho mas fina. La variedad que hemos empleado en nuestro caso ha sido Pepinillo Wisconsin que sembramos en Abril en el huerto.



El tamaño de recolección depende del gusto personal, pero nostros preferimos el tamaño y grosor del dedo pulgar.


Sal:
La sal solo será necesaria si seguimos el método tradicional. El objetivo es eliminar la mayor cantidad posible de agua del pepino que será reemplazada por vinagre en el proceso de almacenamiento. Ese método garantiza una conserva mas duradera, pero tiene el inconveniente que los pepinos demasiado pequeños pierden mucha estructura.
Como sal usaremos preferentemente la sal marina procedente de agua de mar evaporada. La sal de mesa, que contiene antiapelmazantes, y la sal Iodada no son recomendables, especialmente la sal con Iodo no debe usarse en conservas.

Vinagre:
Preferiblemente vinagre procedente de vino blanco, que mantiene el color de la conserva y no añade sabor. Para una conserva un poco mas sabrosa se puede emplear el vinagre de sidra, es el que hemos empleado nosotros. Hay que tener precaución con vinagres oscuros, pues nos cambiarán el color de la conserva, y quizas termine no siendo muy apetitosa.
Para garantizar una buena conserva, el vinagre debe tener como mínimo 5 grados de acidez.
Si queremos reducir el sabor acido, podemos añadir una cucharadita de azúcar blanco al vinagre.

Especias:
Para complementar el sabor al encurtido nos gusta añadir algunas especias, pero no muchas ya que queremos conservar parte del sabor original. Estragón, que se usa en la salsa Bearnesa, es una de las mas adecuadas para esta conserva, al igual que la pimienta en grano.


Preparación:
Recolectamos los pepinos cuando alcancen el tamaño adecuado, en nuesto caso cuando sean del tamaño y grosor del dedo pulgar. Los limpiamos con un trapo para retirar las pequeñas espinas de la superficie y cualquier traza de tierra o suciedad.



Proceso de salmuera. Solo para el metodo tradicional:
Los colocamos en un recipiente, cubrimos con sal y esperamos 24 horas.


Tras las 24 horas, el pepino habrá dejado salir una parte importante de su agua y y estará listo para su conserva.


Antes de envasarlo lo limpiaremos con un poco de agua fresca para retirar la sal que pueda tener adherida en la superficie.


En casa este proceso de sal no se realizaba y los pepinos, después de limpiarlos, se envasaban en el vinagre directamente. En nuestro caso hemos realizado la mitad de los botes tras pasar por la salmuera y la otra mitad directamente. Veremos el resultado en unos meses.

Preparación del vinagre:
Ponemos el vinagre a calentar, junto a las especias (estragón y unas bolas de pimienta) y una cucharadita de azúcar. Cuando alcance el punto de ebullición lo retiramos y llenamos los botes hasta la mitad.


Envasado:
Con el vinagre ya en los botes, solo nos falta añadir los pepinos. Los colocaremos de forma que queden cubiertos por el vinagre.





Una vez el bote lleno, añadiremos mas vinagre hasta completar. Asegurándonos que el vinagre cubra bien los pepinos, pero sin llegar a tocar la tapa metálica superior.


Y ya tenemos la conserva lista. Recomendamos empezar a comer en unos dos meses.

jueves, 2 de mayo de 2013

Cardos frescos en tempura

Este fin de semana fuimos al pueblo, al llegar nos encontramos con las cardeteras muy crecidas y había que quitarle varias hojas, así que poniéndonos manos a la obra cortamos unas 20 hojas, ahora tocaba pensar de que forma aprovechábamos las pencas de los cardos en la cocina.


 Una de las formas que más se comen en mi tierra el Maestrazgo de Castellón es en la "olleta", pero esta vez las cociné de forma diferente, fritas en tempura, una forma diferente de comer cardos frescos y que encuentro una delicia.


Ingredientes:

Cardos frescos
Agua fría
Harina de tempura
Sal común, sal Maldon
Pimienta negra
Aceite de oliva para freír




Empezamos por quitar las hojas y los hilos de los cardos, usaremos un cuchillo bien fino y raspamos los bordes de los tallos hasta que queden sin hojas. Una vez tengamos el tallo limpio de hojas con el cuchillo clavado en el borde del tallo tiramos y vamos quitando los hilos desde la parte superior de los tallos.
Con esto conseguimos que los cardos al no tener los hilos nos queden muy tiernos.


Los colocamos en un bol con agua fría mientras los vamos limpiando para que no se nos hagan negros. Escurrimos a punto de echar en la cazuela.



En una olla echamos agua ligeramente salada y una cucharada de aceite de oliva, llevamos a ebullición. Echamos los cardos y dejamos hervir por unos 30 minutos o hasta que esten tiernos.


Una ver cocidos los escurrimos bien, es importante que no les quede nada de agua o al freírlos se nos soltarían agua.


Preparamos la harina de tempura, para ello en un bol con agua muy fría vamos echando la harina de tempura y removemos con vigor hasta que quede una salsa como fuera una bechamel espesa.


Una vez tengamos la masa lista para la tempura echamos los tallos de cardos escurridos.


Mezclamos bien y dejamos reposar 5 minutos.


En una sartén con aceite de oliva para freír vamos echando los tallos una vez el aceite este muy caliente, es importante que no se toquen los cardos y repetir la operación varias veces. 


Una vez fritos se escurren en un papel de cocina para que saquen el aceite sobrante.

Y ya tenemos unos cardos frescos en tempura, solo nos queda servirlos espolvoreados con sal maldón y un poco de pimienta negra recién molida.


Apuntes:

- El cardo o abrojo es una planta con las mismas propiedades que las alcachofas, es bueno para el hígado y el colesterol, así como un buen depurador para el cuerpo.
- Si no se consiguen cardos frescos y se quieren usar cardos congelados es mejor hervirlos directamente sin descongelar y siguiendo las instrucciones del paquete para quede lo menos "aguado" posible.
-Personalmente me gustan comerlos sin añadir salsa alguna una vez fritos pero si se prefiere se puede acompañar de cualquier salsa que más os guste.

Muy buen provecho

viernes, 18 de enero de 2013

Crema de espárragos verdes con queso Roncal

Hoy prepare una crema de espárragos verdes con queso de oveja del valle de Roncal (Navarra), es un queso elaborado con leche cruda y un complemento perfecto que le da un sabor excelente a la crema. Es una receta muy sencilla de elaborar, su textura y sabor es muy suave. Una forma diferente de comer espárragos frescos.


Ingredientes para 4 personas:

2 manojos de espárragos verdes frescos
2 patatas medianas
1 manojo de cebollas tiernas
25 gr. de mantequilla
200 gr. de queso  de oveja Roncal Onkizu
Pimienta negra
Sal común y sal maldon
Aceite de oliva extra virgen
Agua para la cocción


Empezamos por quitar una capa a las cebollas y cortas en trozos pequeños. Pelamos, lavamos  y cortamos la patatas en trozos gruesos dejando la última parte de cada corte como "rota" así nos soltaran el almidón durante la cocción. Lavamos y cortamos los espárragos en trozos. Reservamos unos diez trozos por persona (que usaremos al final para decorar el plato).


En una cazuela honda echamos la mantequilla. Cuando este fundida le añadimos la cebolla cortada, dejamos que se vaya haciendo a fuego lento hasta que se vuelva casi transparente, entonces le añadimos dos cucharadas soperas de aceite de oliva.


Añadimos las patatas y le damos unas vueltas, cocemos unos 3 minutos sin dejar de remover.


Por último le echamos los espárragos, damos vueltas durante un par de minutos.


Salamos y lo cubrimos de agua. Dejamos cocer a fuego lento hasta que las patatas y los espárragos estén cocidos, el tiempo de duración varía de la fuerza del fuego y lo tiernos que sean los espárragos, en mi caso unos 20 minutos.


Mientras tanto rallamos el queso Roncal con un rallador de agujeros grueso. Reservamos.


Añadimos dos terceras partes del queso rallado a la cazuela. Rectificamos de sal teniendo en cuenta que el queso de oveja es fuerte. Removemos bien.


Una vez el queso esta fundido lo trituramos con la batidora en la misma cazuela.


En una sartén pequeña echamos dos cucharadas de aceite de oliva y le añadimos los espárragos que teníamos reservados. 


Una vez salteados escurrimos bien y reservamos.


Empezamos a montar el plato: Colocamos en un plato hondo o bol tres cucharones de crema, unos  diez trozos de espárragos que tenemos salteados y rociamos con unas gotas de aceite de oliva. Para terminar se echa un poco de queso rallado de Roncal, pimienta negra y esparcimos unas escamas de sal Maldon por encima.


Apuntes:
-Esta crema se puede comer tanto en caliente en invierno como fría en verano.
-Igual que se ha puesto queso Roncal de oveja puede hacerse con cualquier queso que sea de nuestro agrado, manchego, parmesano...

Muy buen provecho.